ESPACIALIDAD.
El desarrolo de catividades para el
conocimiento espacial pretende potenciar en el niño la capacidad de
reconocimiento del espacio que ocupa su cuerpo y dentro del cual es
capaz de orientarse. La evolución de la conciencia de la estructura y
organización del espacio se construye sobre una progresión que va desde
una localización egocéntrica a una localización objetiva.
ORIENTACIÓN ESPACIAL.
Entendida como la aptitud para mantaner constante la localización del propio cuerpo tanto en función de la posición de los onbjetos en el espacio como para posicionar esos objetos en función de la propia posición. Es la habilidad natural que tenemos todos para mantener la orientación del cuerpo y la postura en relación al espacio físico que nos rodea.
ESTRUCTURA ESPACIAL.
Compuesta por diversas categorías de relaciones espaciales que el niño ha de saber barajar para capacitarse en la organización espacial.
Relaciones topológicas: son relaciones elementales existentes entre los objetos: vecindad, separación, orden, secesión, continuidad...
Relaciones proyectivas: se fundamentan sobre las topológicas y responden a la necesidad de situar, en función de una perspectiva dada, los objetos o los elementos de un mismo objeto con relación a los demás.
Relaciones euclinianas o métricas: denotan la capacidad de coordinar los objetos entre sí en relación con un sistema o unas coordenadas de referencia. Ello implica poner en juego medidas de longitud, de volumen y superficie.
ORGANIZACIÓN ESPACIAL.
La orientación y la estructura espacial analizadas constituyen los pilares base que posibilitan el movimiento del niño para organizar el espacio.
La organización espacial es de distinto desarrollo según se produzca en etapas preoperatorias u operatorias del niño. En ese sentido Piaget estableció la distinción entre el espacio perceptivo (figurativo) y el espacio intelectivo (representativo).
El espacio figurativo de tipo perceptivo se presenta en los periodos evolutivos senso - motores, de 0 a 2 años, y preoperatorios o intuitivos de 2 a 7 años. Se basa en la vivencia motriz y perceptiva inmediata que el niño posee del espacio, que es la que le permite establecer implicaciones cada vez más complejas sobre el mismo.
El espacio representativo aparece en el periodo operatorio, a partir de los 7 - 8 años, cuando el niño adquiere de forma progresiva la capacidad de analizar los datos perceptivos inmediatos y elabora relaciones espaciales de mayor complejidad. Ahora ya se manifiesta una descentración respecto al propio cuerpo y una objetivación de los puntos de vista y juicios sobre las relaciones espaciales.
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